Caminito de Ecuador

14.06.2009:

Esta noche cruzo la frontera hacia Ecuador por Tumbes, que tiene fama de ser la peor frontera de América del Sur. Y, efectivamente, esta es una fama ganada a pulso. Tumbes es la frontera mas anarquica y caótica que he visto, con mas controles que para entrar a la Casa Blanca y, a su vez, sin el mas mínimo control (podrías entrar y salir sin que nadie lo notara, pues no hay controles en las calles del pueblo que dividen ambos países).


Para salir de Perú -son las dos de la madrugada- hay que hacer tres colas: ¡una para que te den un formulario de salida!, otra para ver si lo has rellenado correctamente (hay un grave problema de analfabetismo en estos países, especialmente entre la gente mayor e indígena) y una tercera para el control de la documentación y sellado de pasaportes (pero cada una en un sitio y sin indicaciones ni letreros ni agentes que te indiquen, nada de nada).



Como se juntan los pasajeros de varios autobuses -unos entrando al Perú y otros saliendo de- y los tramites (hasta para darte un jodido impreso) son lentísimos, se arma un follón que parece la salida de un concierto o algo así. Unos para un lado, otros para otro... y todos preguntando: ¿esta fila para que es...?. En vez de tener los impresos en los mostradores de libre autoservicio y dos ventanillas, una de entrada y otra de salida, pues no... una y para todos y con un solo funcionario (que no parece tener mucha prisa e importarle un pimiento el follón de su alrededor).



Tanto en la aduana del Perú como en la del Ecuador hay una confusión sorprendente entre lo publico y lo privado: dentro de la comisaria y en los tablones de anuncios -junto con las fotos de "los mas buscados"- hay un póster de un hotel con una señorita en bikini y la foto de un plato de ceviche anunciando las excelentes comidas y buenas camas del hotel de marras. Los cambistas de divisas con unos impresionantes fajos de billetes en las manos van interpelando a todo el que ven si quiere cambio de dolares o de soles (¡el dolar es la moneda oficial de Ecuador!). Otros ofreciendo pensiones para dormir, señoras vendiendo empanadas...¡¡una risa!!.



Cuando sales de Perú y entras en Ecuador... tres cuartos de lo mismo: cola para los impresos y otra para sellar estas mucho mas rápidas. Por fin cuando te vuelves a montar al autobús te respondes a la pregunta de porque esta frontera tiene esa mala fama que sale en todas las guías de viaje. Pero si crees que esto ha acabado aquí...¡estas listo!.



A los pocos kilómetros de la aduana, de repente el autobús para y se monta un policía/militar (suelen vestir igual) pero no hace nada -ni pide papeles ni nada- y el bus sigue su camino. Otros pocos kilómetros mas adelante sube otro con una linterna y empieza a revisar debajo de los asientos y en el porta bultos de arriba. Te enchufa con la linterna en los ojos -supongo que para terminarte de despertar pues son las tres de la noche- y el autobús sigue (ahora con dos policías dentro).



De repente para en una especie de hangar y todos fuera con documentación y equipaje de mano. Mientras el autobús pasa a una especie de foso en donde le revisan los bajos (como en una ITV) y. de nuevo, un par de policías/militares suben al autobús y vuelven a revisarlo. Otros abajo revisan los equipajes de la bodega del bus, etc.. Cuando acaban la revisión -mas de media hora- te vuelven a meter al autobús y se vuelve a montar el policía anterior que nos "acompaña" hasta el siguiente puesto policial. Allí se turnan y sube otro nuevo y se baja el que venia.



A todo esto la luz del autobús continuamente encendida y una peli del Stallone con el volumen a toda pastilla dándose de leches con otro boxeador. ¡Otra noche movidita!.

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