último día de travesía

07.08.2009:

Me he despedido del archipiélago de San Blas buceando un buen rato, por la mañana muy tempranito y antes de que se levantaran los demás, en unas aguas tan tranquilas y quietas que casi daba pena romper esa quietud de cristal. La sensación de nadar sin ningún esfuerzo y sin nadie alrededor, sintiendo la frescura del agua en la piel, después de una noche calurosa en el barco, es fantástica.


Cuando estábamos haciendo los preparativos para salir hacia Puerto Lindo, final de la travesía, y en cuestión de minutos, el tiempo ha cambiado bruscamente. Oscureció de repente y se levanto un viento fortísimo mientras, a lo lejos, se oía tronar con intensidad. Apenas nos dio tiempo de recojer lo que teníamos tirado por cubierta: toallas, libros, colchones, etc., cuando empezó a diluviar. Llueve con una intensidad tal que borra del horizonte los diversos islotes que, momentos antes, estaban a escasos metros. Yo me he puesto una capa de agua y he salido a cubierta a disfrutar de la lluvia, algo que siempre me encanto. Con la misma rapidez con que empezó, acaba y al cabo de una hora escampa y... a navegar.



La travesía de hoy es larga, 8 o 10 horas de navegación. Afortunadamente la tormenta fue en el cielo y no en el mar, por lo que este esta calmado y sopla un buen viento que nos lleva suavemente en volandas haciendo la travesía muy agradable.



Vamos costeando por todo el litoral panameño que, al menos en esta zona, es bastante abrupto (aunque de poca altura) y de vegetación selvática. Esta muy, pero muy despoblado y apenas se ve alguna cabaña en la orilla, pero ni poblaciones ni carreteras.



A la largo del día se van alternando nubes y claros con pequeños conatos de lluvia. Cuando el sol se cuela entre las nubes produce arco iris y una coloración en las nubes y en el agua que va cambiando constantemente.



Todos vamos muy callados y ensimismados con el paisaje y, supongo, que todos un poco apesadumbrados, como yo, por la terminación de esta "vacaciones" (en los 7 meses de viaje que llevo, esto es lo mas parecido que he hecho a unas típicas vacaciones).



Al atardecer el espectáculo mejora. Las puestas de sol entre el mar y la costa, sobre todo cuando esta ligeramente nublado, son espectaculares. Al anochecer entramos en la bahía de Isla Grande, atracamos y al albergue a dormir en tierra firme (aunque al descender del barco se produce un fenómeno extraño...!te mareas mas que en el barco y la tierra parece moverse!).



Mañana hacia Panamá City, inicio de mi nuevo periplo americano: América Central.

 !Adiós América del Sur, maravilloso continente en donde la Naturaleza es, a la vez, tan prodiga y generosa y tan pobre y austera!!. !!Fue un autentico placer el haberte conocido!!. !!Un millón de gracias, de corazón!!.

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