07.07.2009:
Popayan es un pueblo "relindo". De los mas antiguos de Colombia. Esta perfectamente urbanizado manteniendo, en su centro histórico, el diseño típico colonial español en forma de cuadricula ortogonal con origen en la plaza mayor, centro religioso, político y administrativo en las antiguas colonias. El sistema callejero de muchos pueblos y ciudades de Colombia no es el típico de nombrar calles de forma individual, dándoles nombres de personas, personajes, ciudades o accidentes geográficos tales como ríos o mares, sino que se dividen en dos clases: carreras y calles (perpendiculares entre si) y numeradas cronológicamente. Así carrera 1,2,3...n y calle 1,2,3...n. Cuando quieres ir a un sitio preguntas por la calle x esquina o cruce con la carrera x. ¡Es menos romántico, pero mas práctico! (siempre sabes cual es la calle o carrera que sigue en función de en la que estas y según vayan aumentando o disminuyendo).
La sensación de paz y tranquilidad es total. Sus calles están llenas de gentes paseando sin aparente prisa. Están limpias y ordenadas con las fachadas de los edificios (sorprendentemente similares) todas pintadas de blanco y con las balconadas y tejadillos uniformes (lo que hace que te pierdas con bastante frecuencia por sus calles, salvo que tengan algún elemento arquitectónico distintivo como una iglesia, plaza o fuente, etc).
El paisanaje por aquí es bastante diferente al de los últimos países que he visitado: Bolivia, Perú y Ecuador, pues apenas hay indígenas y, en cambio, la población negra y mulata es abundante. Algo que se hace notar paseando por sus calles es la belleza de sus mujeres.
El cielo es de una belleza espectacular y las nubes se van alternando continuamente (sopla viento fresco, lo que es de agradecer pues el sol pica). La comida es bastante mas sabrosa que en mis últimos destinos y la fruta igual de sabrosa y barata.
En fin que me ha gustado mucho Popayan y lo poco que llevo visto de Colombia. Me he acordado de unos "spots" de tv que vi en los que, el organismo competente quería promocionar el turismo en Colombia. Los "spots" trataban de varios personajes extranjeros -no colombianos- que estaban afincados en Colombia. Primero hablaban de ellos, su profesión, etc. (normalmente artistas o profesionales liberales) y luego de su ciudad de residencia, alabando sus bellezas, sus gentes y bondades y acababan, todos igual: "Ven a Colombia, el único peligro es que... luego no te querrás ir".
Cuando cruce la frontera con Panamá recordaré este eslogan y ver si tenían razón o no. ¡Ya veremos!.
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