El increíble Cañón del Pato

05.06.2009:

Me despido de estas preciosas y desgraciadas tierras del Callejón del Huaylas (desgraciadas porque, aparte de los terremotos, avalanchas,etc., esta zona fue terriblemente castigada en los años 80, tanto por el terrorismo de "Sendero Luminoso" -la guerrilla maoista de Abimael Guzman- como por el ejercito en su labor represiva de este fenómeno) a lo grande: atravesando uno de los mas espectaculares caminos de América: el Cañón del Pato.


Afortunadamente me tengo que desdecir a mi mismo con cierta frecuencia, pues cuando paso por algún lugar que me impacta por su belleza y espectacularidad, suelo calificarlo de "insuperable", "inigualable", el" mas.....", etc., etc.. Eso es lo que me esta pasando estos cuatro últimos días con las Cordilleras de Huaraz y, sobre todo, con el viaje en bus desde Huaraz a Chimbote atravesando el espectacular e increíble Cañón del Pato.



Desgraciadamente la enorme nube de polvo que va dejando el bus por estos caminos sin asfaltar, junto con el continuo botar y el vaivén del bus, me impiden sacar apenas alguna foto valida de las zonas mas espectaculares y, las que tomé no tienen calidad ni captaron la escena en su espléndida grandeza. Para que pudierais haceros una idea de la grandiosidad del cañón, debería recurrir a hacer comparaciones con otros escenarios que conozcáis y que os puedan evocar imágenes para, a continuación, ponerles todos los adjetivos que indiquen grandeza, sorpresa, admiración, belleza, etc ., y hacerlo en un grado super-superlativo ... y aun así, me quedaría corto.



Pero no por eso voy a dejar de intentarlo: ¡imaginaros que estáis en los Picos de Europa; el desfiladero de Caín; las Hoces del Cabriel; el río Duratón; el desfiladero del Cares, etc... y poner todo ello en sucesión continua y mucho mas estrecho en los desfiladeros y mucho mas alto en las paredes verticales, mucho mas abrupto y sinuoso su recorrido y sus senderos (senderos por donde pasan autobuses y, afortunadamente y en contadas ocasiones, se cruza algún otro vehículo), a eso añadirle unas montes vestidos de arco iris en sus paredes, un rió -el Santa- despeñándose por un recorrido lleno de enormes piedras caídas de las vertientes de las dos cordilleras que se unen en el lecho del río: la Blanca y la Negra, y así ... ¡¡durante cinco horas!!. ¡Para volverse loco!.



A pesar de su espectacularidad y belleza es un camino en el que están casi a punto de desaparecer los transportes públicos por él, pues han hecho una carretera nueva que une Huaraz con Chimbote -origen y fin del cañón- por lo que ya casi nadie va por la vieja (en el autobús íbamos cuatro o cinco en la mayor parte del recorrido).Por la nueva carretera se tarda menos de la mitad de la vieja y tiene un servicio regular, mientras que por el cañón con lluvias o mal tiempo el camino se hace intransitable y no circulan buses.



Ha sido una experiencia fascinante y acojonante (esto ultimo lo digo por el "acojone" propio que, en algún tramo, he pasado al ver el precipicio por la ventanilla y no ver donde se apoyaban las ruedas de puro estrecho que es el camino).



En fin, veré si puedo rescatar alguna foto de la parte mas abrupta y espectacular (en un tramo tiene 36 túneles, excavados a dinamitazo limpio en la roca, con una especie de respiraderos en forma de tubo que les han hecho en los laterales y dejan ver las paredes del desfiladero del frente y las numerosas cascadas y caídas de agua, ¡acojonante!) del recorrido que merezca la pena para que os podáis hacer una pequeñísima idea de la que es el Cañón del Pato (he estado a punto de volver al día siguiente a hacer el recorrido a la inversa ¡como los niños que no quieren bajarse del camión de bomberos de la verbena!).



La llegada a Chimbote te corta el rollo de mala manera. Chimbote es el principal puerto de mar del Perú, y es feo a rabiar y encima echa un tufo a pescado podrido que tira para atrás (tiene docenas de fabricas de conservas de pescado) que la "hueles" quilometros antes de verla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario