20.06.2009:
Desde Puerto López a Cuenca hay un bonito panorama. Parece mentira que el Perú desértico, de su zona norte, esté a tan pocos quilometros de aquí. La vegetación que crece cerca de la costa es endémica del bosque seco de estas latitudes y contiene unos maravillosos -y escasisimos- árboles gigantescos con unas tonalidades verdes intensísimas tanto en su enorme tronco como en sus despobladas y retorcidas ramas (es muy parecido a ese otro gigantesco árbol africano llamado "baobag" o "baobak"). La vegetación, según avanza el bus, va pasando de "ceja tropical" hasta fundirse, al llegar a la zona de valles, en una autentica selva frutal. Las extensiones de bananos, chirimoyeros, papayeros, aguacateros y piñas tropicales, junto con enormes bosques de arboles de cacao, son vastísimas y cubren tanto los fértiles valles de la provincia del Guayas como las estribaciones de los Andes, camino ya de Cuenca.
Aunque aquí los Andes no son tan altos, ni tan profundos, ni tan extensos, no por ello dejan de ser maravillosos. Aquí el milagro de la humedad hace de estos montes una especie de "Suiza andina", profundamente verdes y rezumando agua por todos lados, lo que da lugar a unos jugosos pastizales que alimentan a una extensa ganadería y permiten, además, una horticultura a pequeña escala que va salpicando sus laderas y parcheandolas como si fuera una colcha hecha de retazos de diferentes colores de verde.
Poco antes de llegar a Cuenca sorprenden una serie de lagunas, lagos y riachuelos de origen glaciar que, a esta hora del día, al incidir el sol del mediodía de pleno sobre ellos, parecen espejos gigantes... es el Parque Nacional Cajas con mas de 800 lagos, lagunas, etc.. ¡Habrá que ir a verlo!.
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