Yaxchilan y Bonampak

16.10.209:


Mira que he pasado buenos ratos viendo como los monos de la selva hacían sus acrobacias y sus "monerias", pero como vecinos ... no los quiero. En Palenque me he alojado en un albergue que esta dentro del Parque Nacional., muy cerca de las ruinas. Es un sitio aparentemente "paradisíaco": cabañas de madera, un riachuelo con su puentecito y todo, mucha vegetación, caminos para andar, hamacas, etc., pones esto en un folleto y seguro que se te llena de gente, pero aun siendo verdad todo ello, el vivir en medio de la naturaleza tiene sus "pequeños" inconvenientes: al atardecer y al amanecer los mosquitos salen de caza, la cama la compartes con hormigas y otros bichitos desconocidos, cuando sales de noche al baño -que esta a unos 10 mts. por una senda- te encuentras sapos tan grandes como tu cabeza, algún murciélago colgado del techo del baño, etc., pero eso tiene un pase. Ahora lo de los jodios monos aullando como posesos a las cinco de la mañana, sacudiendo las ramas de los arboles y haciendo que caigan los pequeños frutos que comen sobre el tejado metálico de la cabaña con un estruendo de aúpa ... ¡eso si que no!. ¡¡Joder que susto me lleve a esa horita de la mañana!!.

Menos mal que tenia que madrugar para ir a visitar un par de sitios arqueológicos muy interesantes: Yaxchilan y Bonampak que, sin ser tan grandes ni espectaculares como Palenque u otros yacimientos, tienen alguna singularidad que los hacen dignos de ser visitados. Incluso sin tenerlo merecería la pena la visita, pues es camino es tan espectacular como el destino.

Ambos lugares están enclavados en la espesa selva Lacandona (lo que va quedando de ella, pues los ganaderos la van deforestando a una velocidad de vértigo -una razón mas para no comer carne o comer poca ... a menos vacas, mas bosques-).

A Yaxchilan (la ciudad de las Piedras Verdes famosa por sus dinteles y estelas) solo puede accederse mediante barca en una maravillosa travesía de una hora a través del río Usumacinta (que una orilla es guatemalteca y la otra mexicana) cuyas orillas están flanqueadas por una maravillosa vegetación con unos grandes arboles con las raíces al aire debido a la tremenda bajada del río por la escasez de lluvias de los últimos tiempos. Esta ciudad, como la mayoría de las Mayas, tuvo su apogeo durante el siglo VIII d.C. (el Siglo de Oro Maya), cuando su mas famoso rey "Escudo Jaguar" y su hijo "Pájaro Jaguar" la enriquecieron y construyeron magníficos templos, como el nº 33, espectacular edificio, junto con alguna otro bastante enigmático como el Laberinto, etc..


.Después de regresar, de nuevo en bote por el río, he ido a visitar Bonampak (la ciudad de los "Muros Pintados") en un transporte de los Lacandones. Este complejo es bastante menor pero encierra una de las joyas del arte Maya que se conservan en bastante buen estado y en su lugar original: el Templo de las Pinturas que contiene en sus tres habitaciones unos maravillosos murales muy realistas en paredes y techos con unos colores vividos, intensos y una técnica muy realista (se la considera la Capilla Sixtina del arte Maya) relatando su vida, hechos relevantes, costumbres (algunas bastante crueles como escenas de batallas sangrientas, sacrificios de prisioneros, torturas a enemigos, etc.). Otras escenas retratan ofrendas reales como las autoflagelaciones del rey y su esposa/concubina en que el se sangraba el pene y ella la lengua para extraer sangre que era recojida en un incensario y luego quemada con incienso de copal en honor a sus dioses.

También en estos dos sitios hay monos, a docenas, tanto "aulladores" (como mis vecinos) como "arañas" , pero en esta ocasión no los he mirado con tanta simpatía ... ¡¡jodios monos!!.


No hay comentarios:

Publicar un comentario