Pinceladas bolivianas 2 (sin comentarios)
















2 comentarios:

  1. Querido Pepe:

    Ya no se lo que más me impresiona de tus relatos, porque cada cita, cada foto, son a cual más "alucinante".

    Me llamó mucho la atención tu visita a Iruya, la sobrecogedora experiencia de verte privado del "plático" milagroso de tu tarjeta y la última foto que ilustra cómo se construye por ahí, donde las grúas se suplen con una mano de obra intensiva y supongo que muy mal pagada. Se me ocurre pensar que si en ese país existiese un "boom" de la construcción como el que hemos tenido por aquí, se podrían colocar todos los desempleados españoles ... ¡qué digo! de Europa o del mundo.

    Sigo con mucha atención todas tus peripecias y animo a alguno de mis amigos a que echen un vistazo por la ventana que tú has abierto. Al menos para mi es el mejor reportaje gráfico al que he tenido acceso en mucho tiempo.

    Gracias por compartir tantas y tan buenas experiencias.

    Un abrazo,

    Poli.

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  2. Hola Poli:

    Bueno ya veo que eres mi mejor propagandista. Cuando necesite referencias ya te llamare. En esto estamos a la par, yo siempre fui un asiduo seguidor de todas tus intervenciones y, creeme, de todas ellas aprendi algo. Bueno basta de darnos coba.

    Efectivamente lo de la tarjeta es una especie de salva-vidas que, aunque muchas veces no sirve para nada (al no haber cajeros o no aceptartela en la mayoria de los sitios por las altas comisiones que, todavia, les cobran por aqui los bancos a los comercios), es mi unico medio de obtener recursos pues no traje ni un solo euro o dolar al viaje (aunque de haberlos traido, despues de 5 meses ya no me quedaria un centimo).

    Iruya. como ya comente en el blog, me impresiono mucho y no tanto por la maravilla natural que es, sino por las condiciones de vida en que viven aquellas pobres gentes. Lo del entierro me dejo tocado un buen rato. En fin....

    Un fuerte abrazo para todos vosotros. Pepe

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