30/01/2012

SIGIRIYA (La Roca del Leon)

Cuando la primera capital del reino cingalés, Anuradhapura, fue abandonada debido a las sucesivas invasiones de los reinos del sur de la India, se buscó para la nueva capital un sitio más fácil de defender y encontraron Sirigiya (la Roca del León en cingalés). Debe haber muy pocos sitios tan inexpugnables como este. Se trata de una enorme roca en medio de una gran llanura rodeada de bosques, arrozales y agua por todos lados.

La cultura del agua de estos lugares esta intimamente ligada a la, que han dado en llamar, "Cultura del Arroz"". El arroz es el alimento básico de estos pueblos y por ello el contar con agua suficiente para su cultivo (la planta crece anegada en agua) es vital para estos pueblos.

Por esa razón llegaron a desarrollar sistemas hidráulicos tan complejos que son el asombro de los que los estudian y que, aún hoy en día, siguen en perfecto uso.

El grado de desarrollo de estos sistemas (máxime sin haber tenido conocimientos trigonométricos) llego a ser asombroso y Sigiriya, como otros enclaves de la zona, son buena muestra de ello.

Esta enorme roca de casi 200 metros de alto y más de 2 hectáreas de extensión en su cima fue edificada por el rey Kasyapa en el siglo III d.C.. Al palacio de la cima se accedía por las fauces de un león del que hoy, desgraciadamente, sólo quedan las garras de las patas delanteras (viendo el tamaño de estas garras es fácil imaginarse la enorme cabeza del león con la boca abierta tras la cual estaban las empinadas escaleras de acceso).

En la cima había un palacio, cisternas, terrazas, baños y unos impresionantes jardines colgantes que eran regados mediante un sistema de poleas que subía el agua desde la base.

Del palacio y demás sólo quedan las ruinas pero, afortunadamente, han sobrevivido algunos frescos pintados en la roca que, dicen, representan a varias "apsaras" (ninfas celestiales), aunque otros aseguran que eran las concubinas del rey.

No lo sé, pero lo cierto es que son maravillosas obras de arte colgadas en una maravillosa galería: una pared vertical en medio del abismo a mas de cien metros del suelo y con tan sólo medio metro de soporte en los pies ... ¡un abismo que impresiona casi tanto como ver allí a aquellas maravillosas mujeres!.

La subida a la roca no apta para cardiacos o gente con vértigo. Yo hoy he recuperado algo de tono viajero porque ultimamente, con tanto relajo y facilidad al viajar, me estaba "aturistando", pero hoy después de un viaje en autobús local abarrotado y de pie, dando mas tumbos que en una centrifugadora, un pateo de 3 kms. hasta la base de la roca y la posterior "escalada" he vuelto a recuperar al "Pepe Jones" que tenía olvidado.

Todo esto en un entorno natural privilegiado.

¡¡Me está encantando esta faceta "eco-cultural" de disfrutar a la vez y en el mismo sitio de las obras del hombre y de la Naturaleza!!.

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